03 marzo 2012

Sin confrontación

Como dos amigos

     El fumador de cigarros, y sobre todo si es un habano, es como ese amante perfecto, calmado, lento y seguro de sus propias fuerzas y condiciones.
     Musset decía que "todo fumador de cigarros es mi amigo, porquue sé en todo m omento como se siente y piensa".
     "Hay que saber fumar, lo que se ha sabido elegir", escribió Auguste Barthelemy en París en 1849. Que verdad tan grande como inexorable; el cigarro no pasa a ser un elemento más integrante de nuestra vida, sino que se le consagra un momento de ella cada día, momento que nos ocupa por completo en riqueciéndonos en lo más profundo de nuestro ser.