18 agosto 2012

Como entender la filosofía del puro, para quien así quiera entenderlo


Dicen que fumarse un buen habano no solo es un arte, sino un placentero acto sensorial, pues no cabe duda que el habano es el mejor puro del mundo, elaborado en esa región de Cuba que es Vuelta Abajo, paraíso natural por excelencia del mejor habano. No cabe duda que los puros elaborados con tabaco procedente de esa región son de una calidad excelente, pero en la actualidad hay labores elaboradas con hojas de tabaco de una muy alta calidad procedentes de otras zonas tabaqueras, que poco o nada tienen que envidiar a los puros y labores habanas. Si me dan a elegir un puro habano y otro procedente de otra región tabaquera, probablemente elegiría al habano, pero digo probablemente y no seguramente, pues no estoy de acuerdo con el dicho de que "el peor puro habano es superior al mejor puro procedente de otra parte del mundo".
Llevo mas de treinta años fumando puros de todo tipo, calidades y precios, en función de la situación o momento por el que pasaba. He fumado puros de la más alta calidad y también puros de batalla cuando la situación así lo requería y no podía disponer de la labor que me hubiera gustado fumar en ese momento, así que creo tener el suficiente conocimiento de causa como para afirmar lo que estoy diciendo. Hablar de este tema con los que se consideran "entendidos" y defensores a ultranza del puro habano no nos llevaría a ningún punto de encuentro, y lo he sufrido en no pocas ocasiones, ya que son dados a defender a ultranza sus opiniones sin oír y aceptar nada que vaya en contra de sus propias vivencias. No hay nada peor que hablar del tema de los tizones a fumar, con alguien que se acaba de comprar "la labor mas cara y grande de tamaño que ha encontrado en el estanco", pensando que esa imagen suya pueda impresionar y hacer sobrevalorar sus opiniones en una conversación que se supone agradable para compartir experiencias y opiniones.
Mi vitola preferida es el "Montecristo nº 2", la cual no suele faltar en el modesto humidor de mi casa, así como otras labores más modestas pero casi siempre tipo pirámide, belicoso o campana, pues es la vitola que mas placer me produce, sin desdeñar obviamente a otras labores que también y a su manera me han deleitado con momentos tan placenteros y memorables como para volver a repetir en su fumada.
Y alguien se podrá preguntar a que viene estas consideraciones e incluso yo mismo me lo pregunto, el porque he llegado a este razonamiento sobre algo que me merece el máximo respeto como es la de fumarse una buena labor en ese momento del día donde en el descanso merecido se ha de acompañar de una actividad que nos resulte placentera, como a mi me resulta el fumarme un buen tizón en compañía de los míos y en el calor de mi hogar.

13 marzo 2012

Ensueños y sabores

Valle de leyenda

     Es posible que el sabor de una misma labor y vitola varíe según la hora, lugar, estado de ánimo o la condición tanto física como psíquica del fumador, puesto que la alquimia de un puro se fragua en la relación entre fumador y fumado. tal vez el mejor momento para disfrutar de una buena labor sea después de la cena, un tiempo destinado a la relajación y la contemplación, una pausa para hacer balance del día o tal vez de toda una vida, de renovar el espíritu, de interiorizar en busca de lo nunca hallado, y en esos momentos tan sublimes nuestro amigo el puro será el compañero atento a nuestra disposición, dejándose llevar por nuestras emociones penetrando con su aroma y olor para hacerse más nuestro, más penetrante, haciéndonos ver que en la vida los más insignificantes momentos pueden hacerse tan grandes como reveladores.
     En privado o en público, sólo o acompañado, donde y cuando desee, fumar es un acto tan personal e intransferible como la propia elección de nuestro puro preferido, siendo el único denominador común el hecho de que, elijamos el puro que elijamos, será siempre sin duda alguna una buena, si no la mejor compañía posible en ese momento.
     Si uno fuma puros siempre estará en buena compañía; Albert Einstein estudió el universo y Sigmund Freud estudio el mundo interior, y ambos siempre estuvieron acompañados de un puro. Uno de mis actores favoritos por no decir el mejor de todos, Edward G. Robinson siempre aparecía en sus películas con un puro entre sus dedos, moviéndolo y fumándolo como jamás he visto a nadie en el cine o en la vida real, y creó su imágen unida siempre a un buen puro.

Rito y placer

Paz y rito
     Todo gran placer está precedido de unos rituales preparatorios, y fumar puros no es menos: de entrada el deleite de la elección de nuestra labor a fumar, luego el simple movimiento entre nuestros dedos al tomar el puro estimulando todos nuestros sentidos, el inhalar el humo sin prisas, su tentador aroma...El tiempo que empleemos en estos rituales no es tan solo el preludio de un placer único y absoluto sino el primer paso hacia la consecución de sensaciones totalmente exclusivas y excepcionales, que solamente el buen fumador sabe apreciar y mantener en la memoria.
     El mero hecho del acto de encender un puro, pasar de la llama a esa primera calada penetrante, única e irrepetible, constituye una de las ceremonias más intimas y personales del acto de fumar; y para poder disfrutarla plenamente y en toda su intensidad se precisa habilidad, concentración y una delicadeza especial. El fumador en ese preciso momento es cuando muestra su respeto y aprecio ante esa verdadera obra de arte que la naturaleza le ha puesto en sus manos, y el puro a cambio nos ha de responder ofreciéndonos un instante privado de sumo placer.
     Saber fumar significa recuperar ciertos ritos olvidados pero no perdidos, restablecer la comunicación con uno mismo, perdernos en la soledad e intimidad de ese momento que si bien puede ser compartido jamás podrá ser entendido de la misma manera por quien no sea un buen fumador. A lo largo de su corta vida pero apasionante, el puro deja atrás la huella de su existencia no tan solo en la ceniza sino en las propias sensaciones que nos ha despertado, distintas siempre e irrepetibles, pues cada puro tuvo su momento, fue requerido por nosotros en un instante que fue el preciso: ese y ningún otro.
     Para la inmensa mayoría de los fumadores de puros, estos constituyen una pasión, su pasión, por lo que se ha de elegir un tiempo y un lugar determinado, pues es un acto que requiere eso: tiempo y atención y cada uno se ha de guiar tan solo por sus preferencias personales y estilo de vida. Los consejos siempre son bienvenidos, pero la decisión final es tan solo del fumador y sus circunstancias; no obstante escojamos la labor que escojamos, como regla inexcusables ha de disponer del tiempo necesario y suficiente para fumarla del modo que nuestro puro elegido nos exige y que nosotros lo merecemos en tan peculiar momento.

12 marzo 2012

Amanecer entre aromas


Casa de tabaco
     A la hora de elegir de entre tantas marcas y formatos como existen, el buen fumador se ha de armar de paciencia pero también de ciertos conocimientos aunque sean básicos. Ciertos puros y entre ellos los puros habanos, son considerados de mejor calidad que otros. Los fumadores expertos prefieren los puros con liga de hoja larga y hechos a mano, elaborados con tabaco selecto, tanto en la tripa como en la capa y que han envejecido durante más tiempo, siendo los más exquisitos los más añejos que estan compuestos por tabaco de una única cosecha.
     Armados con determinados conocimientos sobre el color, forma, tamaño, etc. se puede empezar a estudiar el aspecto exterior y las caracteristicas de ese puro que vamos a considerar como nuestro. Tal vez no llegemos nunca a identificar que tipo de puro es por sus cenizas, pero disfrutaremos sin la menor duda de esa indagación tan sutil que al final nos llevará a esa vitola que degustaremos en toda su fumada.
     Independientemente de nuestra experiencia, la compra de un puro constitulye toda una aventura, y sobre todo de una caja completa por lo que hay que examinar la caja con todo detenimiento para asegurarnos que todos los puros son del mismo color, una mustra más de la seriedad del fabricante.
     La busqueda del puro prefecto que sea acorde a nuestro peculiar gusto será siempre un proceso totalmente enriquecedor que durará toda la vida y permanecerá en nuestra memoria.

Mitos

Mitos y leyendas
     Los mitos resultan siempre fascinantes y en ocasiones se perpetúan y se expanden por el confín de los tiempos, como el que sostiene que son las muchachas cubanas quienes enrollan entre sus muslos sedosos los mejores habanos. Pero lo que en realidad se precisa para elaborar un puro de calidad no son muslos, sino unas manos expertas e infatigables, antes de hombres pero hoy en día de un mayor número de mujeres.
     Con el fin de obtener el máximo placer en cada bocanada, hay que saber lo que debe de tenerse en cuenta a la hora de adquirir el puro para momento y situación. Para prestar debido culto al arte de fumar un puro es preciso conocer entre otras cosas su historia, los métodos de producción artesanal, así como saber interpretar cuanta información recibamos al respecto.
     Los mejores momentos de la vida son efímeros, y eso mismo ocurre con los puros; el placer de fumar un puro gratificante durante todo el tiempo que sea necesario, es el resultado de meses y a veces de años de trabajo intenso, meticuloso y especializado. Todo ello habremos de poder sentirlo cuando tengamos un buen puro entre nuestros dedos mientras esas volutas de humo se desvanecen tras formar imágenes ensoñadoras y fantásticas.
     Una verdad en el mundo de los fumadores de puros, es que el puro perfecto no existe; tan solo existe el puro adecuado a cada momento y estado de animo, el adecuado a cada presonalidad, el que satisface de la mejor manera posibles todos nuestros sentidos. En el placer de busqueda de ese nuestro puro es donde debemos disfrutar, y ella misma nos traerá la mejor recompensa.

09 marzo 2012

Zonas tabaqueras

Zonas tabaqueras
     Cuba, la excelencia en la fabricación de puros habanos, cigarros cuya larga tradición de excelencia se fundamenta en su artesanía ancestral, mantenida a lo largo de los años de forma imperturbable. Tradición que se remonta a sus orígenes, basada en el cultivo del mejor tabaco del mundo, las mejores plantas y con ello las mejores hojas, así como las cuidadas habilidades de las manos de sus cultivadores y artesanos. Las tierras con el mejor cultivo de tabaco se reservan para la exportación, y están situadas en la famosas área conocida como Vuelta abajo en el extremo oeste de la isla, en la provincia de Pinar del Río. Es un terreno profundo, muy rico en minerales y arenoso con una temperatura media de 23º-24º y una humedad del 65%-70%. Dichas tierras están dividas en vegas, siendo las más conocidas las de San Juan, San Luis y Martinez, que suministran las mejores hojas de tabaco para enrollar los cigarros y formar su capa externa, la más cuidada y apreciada.
     Los mismos plantadores de tabaco son llamados "vegueros", y utilizan dos tipos de plantas para la elaboración de un habano: el corojo que provee las hojas para la capa exterior y el criollo del sol, con la que se hace el tirulo y la tripa.

04 marzo 2012

H. Upmann nº2

H. Upmann nº2
Nombre : Upmann nº2
Vitola de galera : Pirámide
Marca : H. Upmann
Longitud : 156 cm
Diámetro : 20,64 mm
Cepo: 52
Peso : 14,26 gr
     Es el figurado por excelencia aunque con menos fortaleza que el Montecristo nº2. De un tiro y combustión magníficos, es una gran habano solo para buenos aficionados, no apto para principiantes.
     Es ciertamente el habano que se atiene más a la tradición de la marca. es una vitola realmente difícil de gestionar, con un arranque de fumada rico y de gran profundidad, pero desde el principio hasta el final se aprecia un algo en su potencia peculiar, en ocasiones tal vez algo excesiva para algunos no acostumbrados a las sensaciones fuertes.
     Notas aromáticas presentes sin ser excesivas pero bien equilibradas en relación a su fuerza. Un verdadero habano.

Boliovar Belicoso Fino

Bolivar Belicoso Fino
Nombre : Belicoso Fino
Vitola de galera : Campana
Marca : Bolivar
Longitud : 140 cm
Diámetro : 20,64 mm
Cepo: 52
Peso : 12,45 gr
     No se puede confundir esta labor con una Pirámide, pues este habano de Bolivar es una campana, que tiene el mismo calibre que una pirámide pero que es más corto. Más suave que el Montecristo nº2 y el H. Upmann nº2, con una diferencia de longitud e unos 16 mm le da más potencia desde el principio; probablemente sea el habano más potente entre las labores de Bolivar. Muy buen tiro y excelente combustión.
     La capa de este habano está muy bien curada, es fina y aterciopelada mostrando bellos colores de reflejos dorados y acaramelados. Tiene una fumada bien estructurada y de mucho cuerpo, fuerte y elaborada. En el momento de encenderlo expande de inmediato los aromas y una consistencia en la bocanada mantenida durante toda la fumada. Es una de las campanas mejor elaboradas y tal vez la mejor de las disponibles.


Café, copa, y puro

Café, copa y puro
      La afirmación que realizo Mark Twain de : "No soy esclavo de un vicio, sino dueño de un placer" es perfectamente aplicable a los amantes de los habanos. Y lo especifico bien: de los habanos, no de los puros sino de los puros habanos, los auténticos puros cubanos, que son considerados por muchos los mejores puros del mundo con diferencia. Hay quien llega a decir que el peor puro habano es mejor que el mejor puro no cubano; tal vez sea exagerado,  y creo que los es pues hay auténticos puros de otras partes el mundo de mucha calidad, pero eso si, no son auténticos puros habanos y cubanos.
    Hay muchas personas que les gustan los habanos, y cada vez las habrá más, y que se entregan a la chispa de esta peculiar pasión de forma incondicional, para así poder mantenerla mucho tiempo, para hacerla intemporal. Un habano es un producto único en su genero, es peculiar en su relación con el territorio, el clima donde crece la hoja de tabaco, el cultivo tan especial y esmerado. Además posee una una excepcional y única tradición en la producción de sus labores, una peculiar cultura artesanal y un respeto por las tradiciones secretas transmitidas de generación en generación. Toda es experiencia está sedimentado por el paso de los años y siguen teniendo un ciclo productivo solo capaz de darse en Cuba.
     Asi como a cada etapa de la vida le sucede otra, la educación del gusto por el habano se realiza de un modo casi inadvertido pero constante al mismo tiempo, si bien se puede tener el deseo de dedicarle una cierta atención.

La gran reserva

Hermandad entre ellos
     En cigarros, como no, todo es cuestión de gustos; pero lo importante en definitiva es estar seguro del propio gusto, tomar conciencia de él, elegir ese formato adecuado que a uno le sienta bien, su marca, la que eventualmente le atraiga, en la que se tenga una plena confianza.
     Pero lo que nunca debe de olvidar un buen fumador es que cualesquiera que sean sus costumbres, sus tendencias, sus gustos, hay un cigarro adecuado para cada momento y situación, que ese cigarro existe, y que le proporcionará un placer sin igual adaptado a su cuerpo y armonizado con su espíritu; no hay servidor más fiel que el habano, ni compañero más atento y leal.
     Aprender a elegir el cigarro adecuado es sumergirse en uno mismo en busca de nuestro más cuidado secreto, encontrar el más parecido y satisfactorio ya supone obtener de él, incluso antes de encenderlo, una particular y única satisfacción.
     Un cigarro sabiamente elegido es como un arma contra ciertos tormento de la vida, donde un poco de humo azul los aleja de forma misteriosa, pues el habano sigue viviendo y madurando en su reposo, trabajandose de forma casi imperceptible, envejeciendo en silencio, con discreción, para alcanzar su punto de perfección y brindarse a nuestro paladar para mayor disfrute y deleite en su fumada.
     El buen habano, el de buena raza como los propios hombres, bien tratados son capaces de desafiar al tiempo, manteniendo incluso sus más inolvidables leyendas. ¿Quién no ha oído hablar de las hermosas cigarreras cubanas de mirada y cuerpo ardiente, enrollando las mejores capas de cada plantación a lo largo de sus bellos y largos muslos desnudos? Esas hermosas cigarreras no son criaturas de leyenda, existen, pero no realizan esa labor la cual recae en manos de los más expertos y cuidados torcedores cubanos.
     En cuanto a nuestra propia reserva, hablar de ello es divagar entre las multitudes de opiniones contrarias y dispersas; para empezar todo despenderá de la capacidad económica de cada cual, y partiendo de esta incuestionable situación, decir que la composición de nuestra reserva particular , tanto si es sencilla como majestuosa, es una cuestión de gusto, de elección personal; no debemos guardar más que las labores que más nos gustan. La reserva es en principio para uno mismo, luego si se dispone de medios ampliaremos esa reserva según diverso criterios, y podríamos discutir hasta el agotamiento sobre los méritos respectivos de las diferentes vitolas y marcas, su edad, su color, su origen, y diré más : es bueno hacerlo, pues ese dialogo también constituye un placer entre los buenos fumadores.
     Todos los gustos, en definitiva, están en la naturaleza y todos son igual de respetables y aceptables. Aunque si bien un dicho poco acertado dice que "todos los cigarros terminan en humo", pero no son los mismos cigarros ni dispensan el mismo placer ni por supuesto el mismo humo. Los habanos deben constituir la base de nuestra reserva.

03 marzo 2012

La elección de un cigarro


Buena y dificil elección
      Cuando alguien me pregunta ¿que cigarro me recomiendas para fumar? le contesto que la decisión la ha de tomar él mismo, que sólo a él le corresponde, que es algo tan personal, delicado y decisivo ese momento de la elección que no se puede privar de tal placer. La decisión ha de ser sopesada, meditada y no tomada jamás a la ligera.
     La elección de nuestro cigarro, sea el momento que sea, constituye un acontecimiento tan personal como intransferible, nunca debe de elegirse de forma refleja, nos tiene que decir algo en ese momento especial y único. Más bien aconsejo, pues yo así lo hago, que antes de elegir la labor a fumar, eliga el mejor momento para realizar esa fumada, y así podrá elegir el "cigarro del momento", de ese y no de otro. No debe fumarse un cigarro sin recogimiento y sin reflexión.
     El cigarro ha de estar en consonancia del momento, del estado de animo de uno mismo y de los acompañantes si los hubiera, con el ambiente, con las costumbres, en otras palabras con nuestra personalidad y con lo que nos rodea.
     Hay un tiempo para cada cigarro y un cigarro para cada circunstancia y compañía. Esta sutil búsqueda de asonancias o consonancias debe dejarse, al gusto de cada uno, pues el verdadero fumador tiene sus propios hábitos, ni mejores ni peores que los demás, simplemente son los suyos personales. Discutir los méritos de un habano en comparación con otro forma parte del placer de fumar. No lo despreciemos en modo alguno, pues cada momento sera irrepetible.
     El cigarro de la velada nocturna será el elegido más reflexivamente, es ese gran cigarro cuidado y  espiado en nuestro humidor, y esperado con gran impaciencia.

Sin confrontación

Como dos amigos

     El fumador de cigarros, y sobre todo si es un habano, es como ese amante perfecto, calmado, lento y seguro de sus propias fuerzas y condiciones.
     Musset decía que "todo fumador de cigarros es mi amigo, porquue sé en todo m omento como se siente y piensa".
     "Hay que saber fumar, lo que se ha sabido elegir", escribió Auguste Barthelemy en París en 1849. Que verdad tan grande como inexorable; el cigarro no pasa a ser un elemento más integrante de nuestra vida, sino que se le consagra un momento de ella cada día, momento que nos ocupa por completo en riqueciéndonos en lo más profundo de nuestro ser.

Interioridades del fumador

Humo placentero
     Cuando enciendo un habano en la tranquilidad de mi casa, en el marco y tiempo que he escogido, siento un maravilloso y verdadero sentimiento de plenitud, de sosiego, de compenetración con todo cuanto me rodea, disfrutando plenamente de esos preciados instantes, sublimes aunque tan fugaces, como el propio humo que se eleva hacia el infinito, pero al fin y al cabo instantes inolvidables.
     Un buen habano nos acerca a un vital sentimiento, a un placer que nos procura en el que hay algo indefinible, algo que nunca llegaremos a comprender. Pero siempre continuaré preguntándome qué es lo que tiene un habano que intensifica y prolonga el placer de fumar, que le otorga esa particular y especial sensación a la que tantos fumadores nos sentimos vinculados y atraídos de forma permanente.
     En ocasiones de máxima relajación nos parece que ese humo se nos presenta como algo mágico que nos permite sentir una vía de comunicación o entendimiento al menos hacia los poderes invisibles al uso de los antiguos chamanes. Un gran cigarro nos da la promesa de una voluptuosidad total, pues no es tan solo un cigarro, es "algo" más, nos adormece el dolor y puebla nuestras soledades de una compañía placentera durante toda su fumada, encontrando ritmos ya olvidados de la propia vida.
     Si algún secreto pues posee el habano es que en los gestos lentos y mesurados, dignos y comedidos, hay más que una buena costumbre, hay una verdadera ceremonia digna de todo aquel que sepa elaborarla y disfrutar de su existencia.

Amistad consagrada

Vitolario
     Ofrecer un puro a un amigo, regalarle una caja de estas labores a quien se le debe una gentileza, o culminar una buena comida con uno de estos nobles cigarros, es un gesto que nunca se ha de olvidar por parte de quien lo recibe.
     Disfrutar de ese humo noble, penetrante, casi táctil, es un deleite solo apreciable por unos pocos, si bien cada vez más, privilegiados fumadores de estas labores verdaderas esquisiteces para todos los sentidos incluido el propio oído.
     Si uno ama el tabaco, disfruta de sus placeres y sensaciones, ha de ir a Cuba, a esas tierras rojas de Vuelta Abajo, donde descubrirá el verdadero tabaco y ya no existirá nada más hermoso en la vida.
     Entre los buenos fumadores de habanos, la amistad no es una palabra sin sentido, pues acrecienta una especie de solidaridad y complicidad entre ellos, por encima de toda diferencia habida entre otras posibles relaciones humanas. El habano aproxima a las personas, las enriquece interiormente, y no puede haber ni odio ni rencor, tan solo amistad y acercamiento entre los verdaderos fumadores de habanos.
     El puro habano no es un cigarro como los demás. Incluso en el interior de la caja sigue viviendo, creciendo, envejeciendo, pero eso si, exigiéndonos unos cuidados pequeños pero especiales.

Montecristo nº2 Gran Reserva 2005

Montecristo nº2 Gran Reserva 2005
Nombre : Montecristo nº2 Gran Reserva 2005
Vitola de galera : Pirámides
Marca : Montecristo
Longitud : 156 cm
Diámetro : 20,64 mm
Cepo: 52
Peso : 14,26 gr
     Esta nueva Gran Reserva ahonda en el carácter único de Habanos  como Denominación de Origen Protegida
     Fueron no menos de 5 años de cuidados, de controles de la evolución del añejamiento de estas preciosas hojas, que por último, en las manos maestras de los expertos torcedores de Montecristo en la fábrica H.Upmann, cobran forma para crear un Habano único para satisfacer el gusto de los fumadores más exigentes.
     La emblemática vitola Montecristo No 2 ha sido la elegida para esta única producción que compone la Gran Reserva de Montecristo
    Todo el proceso de creación de la Gran Reserva respeta los criterios de selección que se pueden esperar de un producto único: añejamiento de al menos 5 años del mejor tabaco de Vuelta Abajo., .
    La Gran Reserva de Montecristo fué una producción 5.000 estuches numerados que contienen 15 unidades cada uno.

Montecristo nº 2

Montecristo nº2
Nombre : Montecristo nº 2
Vitola de galera : Pirámides
Marca : Montecristo
Longitud : 156 cm
Diámetro : 20,64 mm
Cepo: 52
Peso : 14,26 gr
     De color claro, su fortaleza ya se percibe en sus primeras aspiraciones, correspondientes a su primer tercio, siendo en el tercer tercio donde hay toda una explosión de sabores fortalecidos.
     Tiene un perfecto equilibrio y si tuviera que fumar solamente una sola clase de habanos perfectamente y sin dudar alguna sería esta la labor elegida.
     Presenta una ceniza gris de tonos medios y muy consistente. Es el rey de los figurados, y aquí aparecen reflejadas todas las virtudes de Montecristo. Es una vitola de dificil construcción, de sabor incisivo, de aroma rico y fuerza intensa. El comienzo de la fumada, en razón de su forma y sus dimensiones es amplio y con rapidez aromático liberando toda su fuerza.

Una primera reflexión

Sintonia visual
     El verdadero placer de fumar se encuentra en ese tiempo de espera intemporal, mientras uno se deleita saboreando una obra maestra que la naturaleza puso a nuestro alcance.
     Nos disponemos a fumar un cigarro, que hemos elegido con sumo cuidado entre las variedades que tenemos en nuestro cuidado humidor, lo sostenemos entre nuestro pulgar e índice e inconscientemente lo interrogamos y disfrutamos de antemano de esa promesa de voluptuosidades sutiles que nos va a ofrecer.
     El fumar es uno más de los alicientes de la vida, que nos relaja y nos distiende y si vamos un poco más allá contribuye a que obtengamos un juicio más profundo y meditado sobre muchos asuntos de nuestra vida cotidiana.